Científicos de la Universidad Hebrea convierten tejido cutáneo en células de la placenta


 


trophoblast stem cellJerusalem (12 de Octubre, 2015) -- La medicina regenerativa es una nueva área en expansión que tiene como objetivo reemplazar las células pérdidas o dañadas e incluso tejidos u órganos del cuerpo humano a través del trasplante celular. Las células madre embrionarias (también llamadas ESC, por su nombre en inglés Embryonic stem cells) son células pluripotentes que son capaces de llevar a cabo un crecimiento a largo plazo, la auto-renovación, y sirven para cultivar todo tipo de células, tejidos y órganos en el cuerpo del feto. Por lo tanto, las ESC son muy prometedoras para la terapia celular como base para los más diversos tipos celulares. Dos de los principales obstáculos para realizar este tipo de tratamientos son el rechazo inmunológico alogénico de las células derivadas en el cuerpo del beneficiario y las cuestiones éticas.

Dos científicos japoneses, el ganador del premio Nobel Shinya Yamanaka y Kazutoshi Takahashi, demostraron en 2006, que la introducción de cuatro genes en células de la piel  pueden reprogramar los fibroblastos a células similares a las embrionarias y totalmente funcionales (también llamadas "Célula madre pluripotente inducida"-iPSCs). El hecho de que tan poco como cuatro genes son suficientes para restablecer el epigenoma de una célula,  abrió una nueva vía donde los científicos han intentado convertir diferentes células adultas en otros tipos de células somáticas. Varias subcategorías de células, tales como células sanguíneas, células nerviosas, células cardíacas y células hepáticas fueron concebidas a partir de variadas células adultas empleando el método de conversión directa.

Este descubrimiento abre una atractiva vía que resuelve tanto el problema ético como el problema del rechazo inmunológico de los ESCs así como también, la necesidad de un donante de células.

La placenta es el órgano humano menos comprendido, pero sin duda uno de los más importantes. Influye no sólo la salud de la mujer y del feto durante el embarazo, sino también en su salud de por vida.

La insuficiencia placentaria ocurre cuando la placenta no se desarrolla correctamente, o está dañada. Enfermedades de disfunción placentaria se asocian con bajo peso al nacer, nacimiento prematuro y defectos de nacimiento. Una de esas enfermedades es la restricción del crecimiento fetal (RCF, también denominada restricción del crecimiento intrauterino [RCIU]), que tiende a mostrar retraso mental leve y en casos severos provoca la muerte del feto. También lleva un mayor riesgo de complicaciones para la madre. Hasta la fecha, las herramientas para modelar o tratar estas enfermedades son limitadas porque todos los intentos de aislar y propagar las células precursoras de la placenta humana (por ejemplo, las células madre trofoblásticas, aquellas que pueden formar las células de la placenta) han fracasado.

Ahora, investigadores de la Universidad Hebrea de Jerusalem, dirigidos por el Dr. Yosef Buganim de la Facultad de Medicina de la UHJ, del IMRIC (Instituto de investigación Médica Israel-Canadá) y del centro de investigación de Desarrollo Bilógico y del Cáncer, lograron convertir células cutáneas en células madres trofoblástas inducidas exitosamente y totalmente funcionales y estables. (También llamadas iTSCs, células madre que son responsables de la formación de la mayoría de las células en la placenta). Estos TSC derivados de la piel se ven como TSC nativos y funcionan como ellos, contribuyendo al desarrollo de la placenta.

El éxito de este estudio otorgará una oportunidad real para las mujeres que sufren de enfermedades de disfunción placentaria a tener bebés sanos. Es importante señalar que estas células aún tienen un riesgo ya que integran únicamente la placenta y no al embrión mismo.