Fondo Kovalivker de Colaboración Científica Argentina - Israel


El pasado mes de mayo del presente año 2014, comenzó a funcionar el Fondo Kovalivker de Colaboración Científica Argentina-Israel. El mismo, tiene como objetivo desarrollar relaciones entre universidades de Argentina y la Universidad Hebrea a través del intercambio y la colaboración científica. Esta colaboración incluye, entre otros: proyectos de investigación conjuntos, incluyendo visitas recíprocas; la publicación de trabajos conjuntos en revistas científicas destacadas; visitas de investigación/estudio de estudiantes de posgrado de la Universidad Hebrea a Argentina y/o estudiantes argentinos a la Universidad Hebrea; la visita de profesores a cátedras de las distintas facultades de investigación, tanto en Argentina como en la Universidad Hebrea; y el envío de delegaciones de la Universidad Hebrea a conferencias en Argentina.

En este marco, ya se realizó la primera visita a Israel. El Dr. Mariano Sigman de Argentina, quien obtuvo una maestría en física en la Universidad de Buenos Aires y un doctorado en neurociencias en la Universidad Rockefeller, es el Director del Laboratorio de Neurociencia Integrativa de la ciudad de Buenos Aires, y fue invitado por el Centro Edmond y Lily Safra de Ciencias del Cerebro al congreso anual en el Mar Muerto, Ein Guedi, donde se establecieron los cimientos para la futura colaboración científica que promueve el Fondo Kovalivker.

Dentro de todos los proyectos planteados, el más relevante implica la colaboración con el Prof. Amir Amedi de la Universidad Hebrea, sobre el trabajo en la integración multi-sensorial en los no videntes. El Prof. Amedi desarrolló una técnica para presentar información visual a los ciegos de manera auditiva (la conversión de imágenes en sonido) en una manera que preserva los aspectos geométricos de las formas visuales. En otras palabras, esto permite reciclar la corteza visual para su adaptación al reconocimiento auditivo. El Dr. Sigman, ha trabajado sustancialmente sobre el aprendizaje perceptual, específicamente en la forma en que la corteza cerebral asimila regularidades geométricas. Por lo tanto, estas dos líneas de investigación coinciden para desarrollar una comprensión teórica de los cómputos visuales en la corteza (que no es sólo material visual, sino que está limitado por ciertas reglas geométricas) y las implementaciones prácticas sobre el diseño de alfabetos auditivos que pueden ser rápidamente incorporados por el no vidente (y también por videntes). En esta línea, ambos científicos comenzaron a trabajar juntos cuyos frutos esperamos ver en un futuro cercano.

Desde la Universidad Hebrea, estamos muy felices de generar fondos de cooperación como éste, donde la ciencia y la mirada a la misma desde dos ciudades tan distintas como lo son Jerusalem y Buenos Aires, abren el campo de la investigación a nuevos horizontes.