Cannabis medicinal en Conferencia de Jerusalem


El sector de marihuana medicinal en Israel, opera en torno a una gran contradicción. Por un lado, un fuerte control sobre la droga crea obstáculos significativos para los potenciales pacientes, y el uso recreacional es una ofensa criminal condenable con prisión. Por otro lado, el país se destaca por la ciencia del cannabis: En 2013, un corresponsal médico de la CNN Sanjay Gupta se refirió a Israel como “el capital de investigación médico de la marihuana”. Lejos de colocar obstáculos en la investigación, las leyes inflexibles son “la razón por la cual somos considerados un país líder con respecto al cannabis medicinal”, dijo Luxenbourg.

“Fuertes regulaciones, presionan al mercado para que pruebe – con las mismas herramientas con las que prueban que la medicina occidental funciona – que el cannabis funciona en los pacientes”, dijo. Israel Cannabis (iCAN), el grupo industrial que organizó la conferencia, sacó a relucir algunos de los líderes industriales del país.

Raphael Mechoulam, uno de los químicos de la Universidad Hebrea reconocido por descubrir el delta 9 tetrahidrocannabinol (THC), uno de los principales componentes psicoactivos en la marihuana, encabezó el evento durante su primer día en Tel Aviv. Su trabajo es el principal punto de Israel para insertarse popularmente en la industria.

En Israel, ocho granjas tienen licencias del gobierno para plantar marihuana medicinal. Para esos negocios, el estado provee supervisión estricta pero también el mismo tipo de apoyo que da a cultivadores de otros cultivos, según Baruch Louzon, un funcionario del Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural que asistió a la conferencia.

Louzon es el director del Servicio de Extensión Regional en el distrito de Arava en el desierto del Neguev de Israel. Su trabajo es asesorar a granjeros israelíes sobre cómo cultivar cinco tipos distintos de cultivos: dátiles, uvas, mangos, pitaya y cannabis.

El apoyo del gobierno israelí  a los cultivadores de marihuana significa que incluso mientras existen pacientes que tienen dificultad de acceso a la droga – Luxenbourg dijo que los doctores a veces se abstienen de prescribir marihuana por la hostil burocracia gubernamental incluso cuando ellos saben que la marihuana puede ayudar – los investigadores pueden acceder a ella con facilidad.

Presentada en Jerusalem, la investigadora médica Suzanne Sisley dijo que fue despedida de la Facultad de Medicina de la Universidad de Arizona cuando comenzó  a ver que la marihuana podía ser un tratamiento potencial para ex combatientes de guerra con síndromes post-traumáticos debido al estigma de la droga. Sin embargo, ella continúa su investigación con la Asociación multidisciplinaria para estudios psicodélicos, situada en California. De todas formas, aún lucha con obstáculos burocráticos establecidos por el gobierno de Estados Unidos respecto de su investigación.

“Tuvimos que esperar 20 meses para obtener la marihuana que cualquier otro cultivador aquí en Israel hubiese podido producir en tres meses de acuerdo a nuestras especificaciones”, dijo. A principios de este año, Haskel presentó un proyecto de ley para descriminalizar  el cannabis en Israel. “Es un buen paso, aunque se apruebe o no”, dijo Luxenbourg con respecto a la legislación. “Incita al gobierno a reconocer que hay un tema a resolver que no refiere solamente a los drogadictos”.

En la conferencia, Yossi Tam, un investigador de la Facultad de Farmacia de la UHJ anunció que la universidad crearía un Centro de investigación dedicado completamente al uso médico del cannabis, llamado Centro Multidisciplinario de investigación de Cannabinoid.