El terrorismo afecta al corazón


El reciente estudio, publicado en la revista PNAS (Proceedings of the National Academy of Sciences, de Estados Unidos) demostró que, a largo plazo, el miedo al terrorismo es un claro factor en el aumento de la frecuencia del pulso cardíaco de las personas, y es un factor de riesgo para enfermedades y ataques al corazón.

La investigación fue realizada por la profesora Hermona Soreq del Centro Edmond y Lily Safra de Ciencias del Cerebro de la Universidad Hebrea, junto con la Dra. Shaní Shenhar-Tsarfaty y el Prof. Yaacov Ritov del Departamento de Estadística y el Centro para el Estudio de la Racionalidad de la UHJ.
Los investigadores hicieron un seguimiento de los cambios en la frecuencia cardíaca de 17.300 hombres y mujeres durante el periodo 2002-2011 y analizaron los resultados de los últimos tres años.
Las personas analizadas, estaban en perfecto estado de salud, dirigiéndolas cada año a un examen médico general. Los investigadores trataron de determinar si el aumento de la frecuencia cardíaca en el tiempo, fue influenciado por factores psicológicos como la preocupación por el terrorismo o miedos existenciales.
"Les preguntamos a los sujetos, si tienen miedo del terrorismo y si siente que tiene control sobre su vida", explicó la Prof. Soreq.

Durante el periodo de estudios, el 4,1% de los examinados registraron fuertes incrementos en su ritmo cardíaco, en un aumento del promedio de latidos de 60 a 80 por minuto. Los investigadores encontraron que el aumento de la frecuencia cardíaca se aplicó significativamente a aquellas personas que informaron sobre el temor de la amenaza de terror en sus vidas y sobre el sentimiento de la falta de control en sus vidas.
Por otra parte, la relación entre los hallazgos clínicos y el factor psicológico fue más significativa que cualquier otro denominador común entre las personas con mayores tasas de pulsación, como la edad, enfermedades subyacentes, genética y demás.
"Identificamos 325 parámetros y examinamos cada uno de ellos estadísticamente", expresó la Dra. Shenhar-Tsarfaty. "El miedo existencial y el miedo al terrorismo fueron los denominadores más comunes".

El estudio también examinó cómo los informes cerebrales mostraron peligros para el resto del cuerpo. Esto se hizo mediante una prueba de sangre que examina el funcionamiento de la acetilcolina, un neurotransmisor que participa en las respuestas al estrés y sirve para restringir las respuestas inflamatorias.
"Hemos encontrado que el miedo al terrorismo y la ansiedad existencial puede interrumpir los procesos de control previstos por la acetilcolina y causar la aceleración crónica de la frecuencia del pulso. Junto con la inflamación, estos cambios aumentan el riesgo de ataque cardíaco y de accidentes cerebrovasculares. En otras palabras, el funcionamiento del neurotransmisor también desmejora por el temor al terrorismo, y la capacidad del cuerpo para protegerse de un ataque al corazón se reduce, aumentando el riesgo de mortalidad", concluyó la Prof. Hermona Soreq.

Fuente: Semanario Aurora